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sábado, febrero 05, 2011

El director del Diario de Concepción se pasa la ley de prensa por la cola: lo acusan de alterar textos de periodista




Concepción, 21 de Enero de 2011

Estimados (as):

Intendenta de la Región del Biobío,
Sra. Jaquelinne van Rysselberghe Herrera.

Secretario regional ministerial de Educación,
Sr. Benjamín Maureira Álvarez.

Rector de la Universidad de Concepción,
Sr. Sergio Lavanchy Merino.

Por medio del presente escrito, junto con saludarlos, me dirijo a ustedes de forma respetuosa y formal, para comunicarles una situación que -por lo menos- puede ser tildada de irregular y que, además, lo (a) involucra a usted directa o indirectamente.

En la noticia publicada en El Diario de Concepción, el día jueves 20 de enero de 2011, sección política, página cinco, la fuente primaria y en quien se centra la noticia, es la máxima autoridad regional: La intendenta. La nota trata sobre los cambios para la región en el ámbito de la reconstrucción y posibles rotaciones a nivel de seremis durante el presente año.

Como periodista encargado de investigar sobre el tema, así como también de plasmarlo por escrito, me dediqué a traspasar fielmente la información recopilada. Frecuentemente, esto es así en el ejercicio del periodismo visto como una profesión seria. La página, en su inicio me señala como autor por medio de mi nombre y un email de contacto.

Al día siguiente, con una nueva jornada por delante, recibo intempestivamente la llamada de un colega encargado de comunicaciones en la seremi de Educación, se trataba de Felipe Muñoz. A eso de las 10 de la mañana, me explicaba el descontento que había en las filas de todo el personal de dicha repartición de Gobierno, por los desafortunados ataques que yo, sin recurrir a fuente alguna, le propiné a su defendido político. Por mi parte, atónito le comenté que se trataba de un error, pues yo no había realizado noticias relacionadas al ámbito educativo. No obstante, él insistió.

Mi sorpresa fue mayor al darme cuenta que la página que había redactado la jornada anterior, se encontraba adulterada, no editada, no confundir.

El Diario de Concepción. Jueves 20 de enero de 2011. Sección: Política. Página: 5

Sin embargo, en el ambiente político se perciben algunas posibilidades debido justamente a que algunos seremis accedieron a sus puestos con el compromiso de salir en un año cuando ellos lo solicitaran. En este caso estarían el seremi de Salud Mario Fernández y de Bienes Nacionales, Pilar Gutiérrez. Otros nombres extraoficialmente, pero por motivos distintos de los del seremi de Educación, Benjamín Maureira, quien no es bien evaluado por su débil promoción de la reforma que impulsa el ministro Joaquín Lavín ni tendría un reconocimiento técnico entre los diferentes actores del sector. A él se agrega el seremi de agricultura, José Rebolledo quien tendría algunas dificultades en su respaldo político, pues pertenece a Chile primero, además de no ser bien evaluado por empresarios del sector lechero y triguero de la región, de fuerte peso local.

Un quinto cambio podría afectar al seremi de Trabajo Alejandro Reyes, quien está bien evaluado, pero podría ser removido como consecuencia del arribo de Evelyn Matthei y el nuevo equipo que se hace cargo de la cartera.

Por completo, así ese texto -insertado- modificó el norte de la noticia.

La gravedad del asunto, recae en que las acusaciones de este tipo pueden no ser banales cuando se trata de figuras políticas las que están relacionadas con la noticia, más aún, justo en un momento en que se anuncian hipotéticos cambios. No estoy especulando, sólo planteo el contexto.

La impresión era una sensación en alza descontrolada, cuando enterarme que la persona que había modificado mi publicación era el director del medio, Francisco Martinic Figueroa.

Durante el transcurso de la mañana, el mismo Benjamín Maureira se hizo presente en las dependencias del medio para exigir una explicación.

“Esto es grave”, le comenté a mi supervisor directo durante la jornada, por lo cual, le presenté mi renuncia inmediatamente en desaprobación de lo que consideraba un atropello a los códigos ética.

Esto es lo que un alumno de Periodismo aprende en su formación universitaria profesional. Lo debe aplicar el resto de su vida mientras desarrolle su labor.

Extracto de Código de ética:

Artículo 1:

Los Periodistas de Investigación están al servicio de la verdad, los principios democráticos y los derechos humanos. En su quehacer profesional, el periodista se regirá por el principio de la veracidad, entendida como una información responsable de los hechos. El ejercicio del periodismo no propiciará ni dará cabida a discriminaciones ideológicas, religiosas, de clase, raza, sexo, discapacidad, ni de ningún otro tipo, que lleven a la ofensa o menoscabo de personas naturales o jurídicas.

Artículo 2:

El Periodista de Investigación difundirá informaciones fundamentadas, sea por la correspondiente verificación de los hechos en forma directa o con distintas fuentes, sea por la confiabilidad de las mismas. Una fuente es considerada confiable por su conocimiento y experiencia en el tema tratado y/o por su independencia respecto de intereses ajenos a la finalidad esencial de divulgar la verdad.

(Fuente: http://www.alcione.org)

A pesar de manifestar mi descontento, nadie se acercó a expresarme una solución viable para remediar el tremendo daño que se le había ocasionado a mi reputación profesional, nadie.

Es por esto, que me veo en la –triste- necesidad de ponerme en contacto con ustedes de esta forma.

Espero me puedan entender, me encuentro bastante afectado por lo sucedido, ya que mi futuro laboral y profesional está en juego, y espero que estas palabras sirvan para devolver aunque sea una quinta parte de lo que perdí a causa de un error -no reconocido- de otra persona.

Nicolás Vivar Cid
Periodista
16.010.946-7